Planes perfectos para los peques en Balmaseda

Si buscas una escapada donde el ritmo baje de revoluciones, pero los peques no se aburran, Balmaseda es el sitio ideal. A un paso de Bilbao, la primera villa de Bizkaia te recibe con su famoso Puente Viejo y ese aire de pueblo medieval que se disfruta caminando, sin prisas.

En plena comarca de Enkarterri, Balmaseda es el refugio perfecto para una escapada familiar donde el ritmo lo marcan ellos y la calma la disfrutamos todos.

Cómo organizar tu fin de semana

Nada más llegar, la parada obligatoria es el Puente de la Muza. A los niños les encanta asomarse para ver los patos y las truchas del río. Es el símbolo de la villa y el lugar perfecto para comenzar vuestro viaje.

Tras saludar al río, lo mejor es cruzar el puente y perderse por las calles del casco antiguo, prácticamente peatonales y seguras para que ellos exploren libremente.

Naturaleza sobre ruedas (o a pie)

Para las familias a las que les guste el movimiento, en Balmaseda tenemos un red de senderos apta para todas las edades. El paseo que bordea el río Kadagua es ideal para carritos de bebé o para que los pequeños se estrenen con la bici. Es una ruta segura, sin tráfico y rodeada de árboles.

También podéis disfrutar de recorridos adaptados según las ganas de pedalear. Aqui teneis dos opciones:

  • El paseo de la Villa: Un trayecto llano que os llevará finalmente hasta la Fábrica de Boinas La Encartada. Es un paseo de 15 minutos donde el paisaje verde es el protagonista.
  • Ruta hacia Bolunburu: Si buscáis un poco más de recorrido, el bidegorri que sale de la villa es fantástico. Podréis ver de cerca vacas y caballos, algo que siempre triunfa con los más pequeños, hasta llegar a zonas recreativas perfectas para descansar.

nora y aitor

Sentirse gigantes en el Parque Temático de Santa Clara

Si hay un lugar que define la “magia” en esta escapada, es el Parque de Santa Clara. No es un parque de juegos convencional. Aquí, los niños pueden caminar entre maquetas a escala de los edificios más emblemáticos de Balmaseda. Podrán jugar a la vez que aprenden sobre la historia de la villa, sintiéndose los dueños de una ciudad en miniatura.

Un finde de desconexión slow

¿Y si conviertes este plan en un finde completo de desconexión? Alojarte en Arbizenea te permite disfrutar del turismo slow: despertar rodeado de calma, disfrutar de la gastronomía local sin prisas y tener la naturaleza a un paso para pasar tiempo de calidad que a veces el día a día no nos permite.